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jueves, 31 de mayo de 2012

Danke, bitte...

Esta entrada surge de la imposibilidad de mi cerebro de entender las funciones trigonométricas y exponenciales. Si algún lector o alguna lectora conoce algún modo de entenderlas, acepto sugerencias.

Los alemanes son famosos por ser "cabezas cuadradas", por no molestar (tanto como los demás) en los hoteles/piscinas/etc y por ser educados. Lo que uno no descubre hasta que llega aquí es que esta educación conlleva una infinidad de expresiones de la misma.

Ejemplo: Vamos a la panadería a comprar pan.

En España, uno va y pide. Paga. Ya si eso, se dan las gracias, y si andamos con suerte nos dirán que "de nada" o que "gracias a usted/ti".

Aquí comprar el pan requiere de grandes conocimientos lingüísticos de los que un recién llegado no tiene ni idea. El pobre recién llegado va a la panadería a por pan y piensa: "todo está bajo control: sé decir Brötchen (bollito, panecillo), puedo leer el precio en números en la maquinita, digo danke y fuera".

Pobre insensato. Pobre insensata de mí, que también lo pensaba.

Las panaderías alemanas son como otra dimensión. Llegar y decir que quieres un Brötchen es como ir a una carnicería y pedir carne, sin especificar. En una panadería media puede haber unos quince tipos de bollos diferentes, sin exagerar. Eso lo explicaré más detalladamente en otra entrada, que las panaderías de aquí se merecen una entrada exclusiva.

Bueno, tras el percance de que la palabra Brötchen, que tanto te enorgullecía haber aprendido, sea absolutamente inútil, salimos airosos del percance señalando lo que queremos. La panadera te dice entonces algo que para ti es incomprensible... y tú no sabes ni cómo decirle que no tienes ni puñetera idea de lo que te está hablando. Para estos casos conviene llevar aprendida la frase Ich kann kein Deutsch (no hablo alemán). La panadera sonríe, y entra en el juego de la gesticulación para decirte que si quieres más cosas (para ponerte una bolsa más grande).

Ya tienes tu bolsa de papel con tu pan, te dicen el precio, pagas, y llega el momento de la educación, que hay que dominar sepas o no alemán, porque si no quedas fatal. La conversación final debe desarrollarse más o menos así: (P para Panadera, PI para Pobre Inmigrante)

P (mientras te da la bolsa): Bitte schön [vamos, que te dicen que de nada antes de que digas gracias, para que no tengas escapatoria]-
PI: Danke schön.
P: Schönen Tag noch!/schönes Wochenende! 
PI: Danke, gleichfalls! 

Por supuesto, esto se desarrolla tras un par de compras. En la primera, el PI se queda un poco extrañado de que le digan "de nada" antes de haber dado las gracias, lo cual descoloca ampliamente los esquemas de cualquiera. Y luego todo aquello de "que pase un buen día"/"que pase un buen fin de semana" deja a uno pensando si se ha metido en el Palacio de la Zarzuela sin darse cuenta. Pero se ve que así son las cosas, y uno aprende a reaccionar al más puro estilo aristocrático "gracias, que pase usted también un buen día".

Yo, personalmente, no puedo evitar reírme pensando en Rafi, la panadera de mi barrio en Algeciras, diciendo "que pase usted un buen día". Son cosas que no encajan.

Cabe añadir el detalle de que no es que te digan solo que pases un buen día. Si ya es por la tarde, te desean una buena tarde-noche; si es fin de semana, te desean que disfrutes del fin de semana; si al día siguiente es fiesta, te desean que pases un buen día de fiesta. Es estresante tener que estar pendiente de tantos datos para conseguir ser educada en este país.

http://www.german-business-etiquette.com/img/4-addressing.jpg
http://www.german-business-etiquette.com/4-anreden.html
Otro tema importante es el Sie, es decir, du en formal, es decir, nuestro "usted": la única diferencia es que aquí el Sie se utiliza mucho más que en español. Esta es una ENORME ventaja para los PI, porque conjugar el verbo con Sie es como no conjugarlo (en presente)!! Esto nos da la oportunidad de ser educados y de no liarla gramaticalmente tanto como de costumbre.

Expresiones aparte, los alemanes tienden a tener gestos de educación en muchos ámbitos de la vida. Por ejemplo, incluso en el ámbito de estudiantes y tal, si alguien viene a verte a casa, suele traer algo de comer/beber consigo. No dio que en España no se haga, pero sí que aquí es más común.


En mi opinión, el gran acierto de Alemania es que la educación es un hábito, al mismo tiempo que no se deja caer en falsos extremos. Si bien en una panadería te desean un feliz día, pocos alemanes te mentirán diciéndote que un vestido te queda muy bien si no es así...
...una cosa es ser educado/a, otra, mentir.

lunes, 30 de enero de 2012

Das Pfand

¡Hola a todos!

Aunque llego un poco tarde, me gustaría felicitaros el año. Ya, hace un mes que empezó, pero creo que las navidades, una mudanza, infinitos viajes a Ikea y pintar la casa son una buena excusa! Además haber empezado el Integrationskurs, que es un tema un poco larguito de explicar y lo incluiré detalladamente en la siguiente entrada. Esta, por ser la primera del año y porque tengo que salir a correr dentro un ratito [propósito 2012], será un poco más light. He de dedicarle esta entrada a Jesús, que para eso me ha mandado un "sutil" mensaje por Facebook para que escribiera de nuevo. Ha sido algo así como "actualiza el blog coño que sepa de tI!". # esepisooe All Rights Reserved.

Das Pfand, que podemos traducir al español como "depósito" o "fianza", según el contexto o según le guste más a cada uno, es el tema del que os hablo hoy. Ya lo introduje al hablaros del Glühwein y los Weihnachtmarkts hace cosa de un mes, cuando os contaba que para que la gente no se lleve las jarras o vasos, tienen que pagar un depósito que se les reembolsa al devolver el recipiente. El Pfand es, como ya he comentado, una cantidad de dinero que se paga como añadido a todas las botellas de plástico, latas de aluminio y botellines de cristal que se venden en Alemania. ¿Y para qué es ese dinero extra? Para asegurar que el cliente devolverá las botellas o botellines, y así le será reembolsado el dinero. En otras palabras, para "forzar" al ecologismo y evitar que no se reciclen estos envases ni se dejen tirados por la calle, siendo así otra forma de obligar a los ciudadanos a mantener limpias las calles.

http://femalepeople.wordpress.com/2010/05/29/hurra-pfand/
Total, que cuando uno reúne unas cuantas botellas, puede ir al supermercado que mejor le venga y canjear sus botellas (eso sí, con etiqueta! tener la manía de quitarle las etiquetas a los botellines sale caro aquí...) por un bon o recibo con el que puedes pagar otro(s) producto(s) en ese supermercado o simplemente pasar por la caja para que te lo den en versión dinero.

Por lo general, las botellas de agua mineral, con o sin gas, y de gaseosa o refrescos conllevan un Pfand de 0.25€, mientras que los botellines de cerveza normales suelen ir recargados con 0.08€. Hay algunos especiales que cuestan más o menos, según marcas, modelos especiales de embotellado y cosas así.

Todo esto viene regulado por una ley conocida como la Einwegpfand o Legislación de depósito para envases, que fue implementada el 3 de enero de 2003. Esto significa que pagar el Pfand para que después sea reembolsado no es un derecho ni una posibilidad, sino una obligación. Hay retractores, como en todas partes y por todas las causas, pero a mí en particular me parece una gran idea, una de tantas de las que podría aprender España.

Con esto finalizo la primera entrada del año (qué me gusta escribir en mi teclado, con su "eñe" ÑñÑñÑ y todas sus cosas). Besos, y hasta pronto. ¡Prometo que no pasará tanto tiempo de aquí a la próxima!